¡Feliz día del despido colectivo!

  Creo que este 1º de mayo, Día del Trabajo, es un buen momento para recordar que la situación laboral de las profesoras de la escuela infantil “Jardín de Luz” de la Universidad de Huelva sigue exactamente en el mismo punto en el que la dejamos en febrero, cuando algunos medios locales se hicieron eco del malestar de algunas madres y padres.

   Efectivamente, como se advertía en aquella noticia, ya se han incorporado a la plantilla del “Jardín de Luz”, cobrando de la Universidad pero sin asumir funciones docentes concretas, 3 socias trabajadoras de la Cooperativa Sueños de Colores, que si el sentido común no lo impide, comenzará a gestionar la escuela infantil el curso que viene, previo despido colectivo de toda la plantilla de profesoras actuales.

  Y también quiero acordarme en este 1º de mayo de esas socias trabajadoras de Sueños de Colores, porque mucho me temo que sus sueños pueden no ser todo lo color de rosas que les han prometido. Y lo digo porque ellas mismas nos dijeron a los padres y madres en una reunión, que iban a renunciar a puestos de trabajo que venían desarrollando en otras guardarías desde hacía más de 10 años para cumplir su sueño de gestionar el Jardín de Luz, atención, porque les habían dicho que esa gestión sería ya de por vida. Intenté explicarles en la reunión y en un correo posterior que lo máximo que van a estar trabajando con seguridad son 4 años, con posibilidad de una prórroga automática hasta un máximo de 6 años, como prevén los pliegos y la legislación de contratación pública y que luego la gestión del “Jardín de Luz” tendrá que volver a salir a licitación pública, pero parece ser que no se fían de mi criterio jurídico ¡vete tú a saber porqué!

  Y por último quiero darle el pésame a la transparencia universitaria. A pesar del tiempo transcurrido y la rotunda afirmación que el Rector personalmente me hizo ante otras madres y padres de que se me iba a facilitar la documentación relativa a todo el proceso de adjudicación de la guardería tanto a Guardaonuba en primer lugar como a Sueños de Colores en segundo lugar y finalmente a la Corporación de la Universidad de Huelva, a fecha de hoy y transcurridos varios meses, no me ha sido entregado ningún documento que permita garantizar que la Universidad de Huelva a actuado correctamente en todo este asunto.

   Así las cosas, aun no tienen respuesta mis tuits del 20 de febrero:

¡Sapere Aude!

Emprender en criminología: el timo

El otro día me compré el libro “Emprender en criminología” de José Manuel Servera. Fui pasando con avidez las páginas en busca del maná prometido: el póster con el desnudo del autor, pero nada de nada ¡un timo! En fin, como ya lo había comprado y no tenía nada mejor que hacer decidí leérmelo. Ahí debe estar el segundo timo porque pone que la versión en papel del de siempre tiene 186 páginas, pero en la versión Kindle debió olvidarse algunas porque me lo leí de dos sentadas.

Sobre el contenido del libro ya han escrito otros y mucho mejor de lo que yo puedo hacerlo aquí, así que os invito a leer el post de Jorge Ramiro Pérez  al respecto.

No es lo que Servera dice lo que me ha encandilado de su libro; tampoco es cómo lo dice exactamente. Es cómo lo envuelve, el contexto… o el hipertexto según se mire.

Me explico. Para empezar cada capítulo cuenta con un enlace (o un código QR) que te permite escuchar una canción seleccionada expresamente por el autor para acompañarte durante la lectura ¡sublime! ¿no? La idea me ha encantado tanto que no he podido por menos que copiarla.

Además el texto está plagado de enlaces a contenido extra y referencias a servicios en la web muy útiles. Yo, que soy un criminólogo tecnófilo como el autor recomienda, he tomado nota de algunos que desconocía y que usaré seguro en alguno de mis proyectos.

La dos grandes verdades del libro, para mi son:

  • Los criminólogos no somos policías, tampoco psicólogos y mucho menos somos criminalistas, en palabras de la prologuista, y
  • Los criminólogos no somos seres mágicos dotados de poderes para solventar sin más la criminalidad.

Como no quiero que esto se convierta en un anuncio promocional por el que le tenga que cobrar al autor una cuota extra a la ya pactada voy a destacar algunos puntos negativos, que los tiene: es poco glamuroso. Afirma el autor que se puede emprender desde el sofá de casa llevando un pijama ¡qué cosas! pero en fin, le he hecho caso y este post lo escribo así.

Y cuidado, si vas a comprar este libro ten en cuenta que su autor no peina canas y te puedes dar de bruces con tu realidad: trabajo a jornada completa, pareja estable, heredero…, por lo que la anarquía horaria propuesta y la posibilidad de dedicarle horas y horas a tu proyecto se verán interrumpidos por otras actividades igual de placenteras: aprender las reglas básicas de la higiene bucal de manos de Hello Kitty en versión rumana.

Yo también fui un joven emprendedor en criminología. Por eso, enhorabuena José Manuel Servera.